domingo, 7 de septiembre de 2008

Ganan popularidad los licores "verdes" en EEUU

IDAHO, 7 septiembre 2008 (AP).- Se les puede decir ambientalistas hedonísticos. O bebedores con una buena conciencia. Se trata de gente que quiere tragos más puros y que apela a licores orgánicos, una nueva onda en los bares.

"Compraba en mercados y usaba cosas frescas en mis cocteles. Disfrutaba mucho esa experiencia sofisticada", comentó Allison Evanow, quien en 2005 lanzó a la venta uno de los primeros licores totalmente orgánicos de Estados Unidos, el vodka Square One. "Esa filosofía de cocina orgánica no había llegado a los bares. Cuando se me ocurrió esta idea, investigué un poco y me dije 'esta es una necesidad que nadie satisface'".

El tiempo parece estar dándole la razón. Por lo menos tres cadenas de hoteles _ Marriott, Ritz-Carlton y Kimpton Hotels _ ofrecen ahora bebidas orgánicas en sus bares. El popular chef Gordon Ramsay hace tragos con Square One en el último restaurante que abrió.

Para que el Departamento de Agricultura avale un trago orgánico, el licor debe haber sido hecho con ingredientes de granjas orgánicas certificadas y debe ser procesado en destilerías orgánicas certificadas. Ello implica que no se pueden usar pesticidas ni nitrógeno u otras sustancias químicas ajenas al proceso de destilación.

Las destilerías orgánicas deben seguir estrictos lineamientos en relación con los pesticidas que pueden usar para alejar a los roedores e insectos de sus depósitos de granos.

"Hay que cuidar la Tierra. No soy un fanático, pero hago lo que puedo. Al usar productos orgánicos, estamos beneficiando a la tierra. Y el certificado de que algo es orgánico no llega fácil. Uno no puede poner ácido cítrico o glicerina en la botella para disimular el mal sabor. Para que algo sea orgánico debe ser de buena calidad"
Evanow


En el mercado hay cervezas y vinos orgánicos. Pero hasta hace poco no había licores con ese sello.

"Todos los años analizamos las tendencias del mercado para ver qué es lo que quiere la gente", dijo Matthew Von Ertfelda, vicepresidente a cargo de restaurantes y bares de Marriott International. "La onda orgánica, verde, es muy fuerte y los huéspedes la tienen en cuenta incluso cuando eligen sus tragos".


Los tragos son susceptibles a las modas. Cuando James Bond pidió un martini "agitado, no revuelto", todo el mundo hizo lo mismo. Y Carrie Bradshaw, el personaje de Sarah Jessica Parker en "Sex and the City", popularizó el "cosmopolitan".

El vodka, que casi no tiene sabor comparado con otros tragos, está en el medio de muchas modas, según Gray Ottley, director de Distilled Resources, una destilería orgánica de Rigby, Idaho.

Ottley dijo que con la llegada de Absolut el vodka pasó a ser un trago atractivo para los jóvenes profesionales. Luego vino Skyy Spirits, cuya pureza supuestamente evitaba los dolores de cabeza posteriores a una noche de tragos, indicó Ottley.

"Luego vinieron cinco o siete años en que estuvieron de moda distintos sabores y ahora llegó la onda de los tragos orgánicos"


Esos tragos se demoraron en llegar a Estados Unidos. Se popularizaron mucho antes en Gran Bretaña.

Paul Davis, presidente de Maison Jomere, que importa esos licores, dice que las bebidas orgánicas "son el nuevo sector en expansión", pero que no fue fácil abrir ese mercado.

"Esta no es una categoría específica. No tratamos de atraer a toda esta gente que bebe vodkas extravagantes, que vienen con adornos extravagantes", señaló Davis. "Queremos también a los vegetarianos y a todo aquél que quiera un trago excelente y que disfruta de tener la alternativa de una bebida que no destruye el medio ambiente. El potencial es enorme"


Anna Jovancicevic, del Distilled Spirits Council, dijo que la gente quiere tragos clásicos y que cada vez más bebedores preparan tragos amargos en casa, con productos orgánicos.

"La gente cree que los productos orgánicos son de mejor calidad. Que es más saludable consumir cosas sin sabores artificiales. Compañías que no producen bebidas orgánicas están dándoles sabores naturales"
Jovancicevic