Mercurio y Venus aparecerán inusualmente juntos en el firmamento desde el lunes hasta el 10 de abril.
Debido a que Venus es uno de los objetos más brillantes de la bóveda celeste, poco después de anochecer servirá de referencia para la ubicación de Mercurio.
Los astrónomos recomendaron a los aficionados que observen hacia el firmamento una hora después de la puesta del Sol, ligeramente arriba del mismo sitio donde se ocultó el astro rey. Mercurio estará visible en la parte inferior de Venus, ligeramente hacia la derecha.
Aunque ambos planetas parecerán muy cercanos uno del otro el 3 y 4 de abril, la realidad es que Venus se encontrará al otro lado del Sol.
Mercurio es el planeta más pequeño del sistema solar y luce una coloración inclinada al magenta.