BRUSELAS, 6 abril 2011 (EFE).- El jefe de la Iglesia católica en Bélgica, André-Joseph Léonard, conocido por sus polémicas declaraciones sobre el sida, la pederastia y la homosexualidad, recibió ayer cuatro "tartazos" mientras participaba en una conferencia ante estudiantes en Lovaina la Nueva (sur del país).
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El arzobispo de Bruselas-Malinas recibió un "tartazo" a su llegada a la residencia, y otros tres durante la conferencia y pese a la presencia de servicios de seguridad, según informó la radio pública francófona RTBF.
Uno de los lanzadores de tartas afirmó que Léonard se lo merecía "por todos los homosexuales que no se atreven a decírselo a sus padres y por todas las jóvenes que quieren abortar", y añadió que el arzobispo "podría volver a ser la diana de tartas de crema en cualquier momento".
Léonard fue muy criticado el año pasado en Bélgica por sus palabras sobre la homosexualidad -que comparó con la anorexia- y sobre el sida, enfermedad que calificó de "especie de justicia inmanente".
Además, defendió que no se juzgara a los curas que no están en activo por casos de pederastia, después de que salieran a la luz cerca de 500 denuncias de abusos a menores cometidos entre 1960 y mediados de los años ochenta en el seno de la iglesia belga.
Fotos: André-Joseph Léonard (Agencias/Bild Keystone)